domingo, 10 de mayo de 2020

SALUD Y EMPLEO: DERECHOS HUMANOS

Ahora más que nunca se pone de manifiesto que la sociedad la componemos personas con derechos: a la salud, a la educación, a la vivienda, al empleo,… 

Si para conseguir el derecho a la salud, estamos imaginando, cambiando y reinventando nuestro modo de convivencia, igual debe suceder con el resto de los derechos. 

Hoy, cuando apenas vislumbramos la salida de la crisis sanitaria, ya vemos los enormes costes sociales que está provocando, entre otros, unas tasas de desempleo desbocadas. 

Estamos comprobando también que, para la sostenibilidad de la vida, todos los trabajos son importantes: productivos (empleos), domésticos y de cuidados, que debemos compartir igualitariamente entre mujeres y hombres. 

La “nueva” sociedad que sale de esta crisis sanitaria, que ha afectado a todas las personas, no la podemos reiniciar con la “mitad” de sus miembros en paro. El reparto igualitario de todos los trabajos que sostienen la vida es lo más justo, el reparto del empleo también. 

Si el empleo puede ser la fuente de ingresos individuales necesarios para vivir dignamente, ninguna persona que lo necesite debería estar privada de él. Para conseguirlo hoy, una de las medidas es repartir el empleo existente. 

miércoles, 15 de abril de 2020

NAFARROA BIZIRIK NAHI DUGU ANTE LA CRISIS ACELERADA POR EL CORONAVIRUS


La pandemia de coronavirus ha trastocado nuestras vidas, y parece llevarnos a una crisis económica importante. Sin embargo, lo que parece una “nueva” crisis, no es más que la manifestación de una serie de crisis latentes que estaban aflorando poco a poco en nuestra sociedad. El capitalismo ha llevado a la civilización a un punto cada vez más cercano al colapso por su lógica del crecimiento ilimitado. Un aumento perpetuo del consumo de materias primas y energía, que no puede ser suministrado en un mundo finito. En estas condiciones, la crisis del coronavirus no ha hecho más que acelerar la llegada de una crisis económica provocada por el sistema y que tarde o temprano iba a llegar.

Por otro lado, la situación actual ha visibilizado más que nunca los cuidados, nos ha hecho conscientes de que somos vulnerables e interdependientes porque todas necesitamos que nos cuiden, especialmente cuando estamos enfermas. Los cuidados tanto domésticos como profesionales, ejercidos en su inmensa mayoría por mujeres, han dejado de ser el “patito feo” de la sociedad, lo invisible y poco valorado para convertirse de pronto en esenciales. Estos cuidados deben ser reconocidos y asumidos de manera colectiva.

miércoles, 1 de abril de 2020

Decrecimiento, una alternativa

Extraído de: https://www.alainet.org/es/articulo/205559

¿Es el decrecimiento una alternativa económica? Cuando un río se desborda deseamos que decrezca y que las aguas vuelvan a su cauce. De eso se trata. En realidad, el decrecimiento no es una opción, es una necesidad.

En estos días se habla y mucho sobre el día después en términos dramáticos. Desde la oficialidad nos están preparando para que asumamos recortes de todo tipo en un marco político social autoritario, y lo hacen desde un enfoque de más de lo mismo, con la mirada puesta en volver a las recetas de crecimiento económico que han demostrado que entre las personas y la economía elige a esta última. Frente a este enfoque fracasado en términos de humanidad y de sostenibilidad del planeta –no de negocio- abogo por recuperar la palabra decrecimiento y reflexionarla. Debe haber un antes y un después del coronavirus.

domingo, 29 de marzo de 2020

El coronavirus y el Reparto de todos los trabajos


Hace poco más de dos años, el Observatorio de la Realidad Social de Navarra, organizó una jornada sobre el Reparto del Trabajo (RDT), con el título de: "¿Un RDT para una sociedad post-crisis?", que criticamos alegando que en 2017 no podía hablarse de sociedad post-crisis. Decíamos: "La crisis ni es solo económica, ni ha pasado; es múltiple, apenas acaba de llegar y lo ha hecho para quedarse".
En este momento, sin que los colectivos que más padecieron la crisis económica de 2008 hayan salido de ella, otra crisis nos golpea de nuevo; esta vez en forma de pandemia por coronavirus. El drama sanitario que estamos viviendo, con el ánimo encogido al ver lo vulnerables que somos y los colapsos sanitarios de las zonas más afectadas, hace que nos volvamos a preguntar: ¿podemos llamar crisis a lo que está sucediendo o es solo una consecuencia más de nuestras erráticas decisiones políticas, sociales y personales?, ¿estamos siendo, como sociedad, coherentes con lo que sabemos que va a ocurrir más pronto que tarde; con lo que ya está ocurriendo?
Nos vemos abocados/as a improvisar una serie de medidas, sanitarias y económicas, que no hemos preparado ni previsto, porque no hemos priorizado lo que más importa, el bien común, prefiriendo mirar hacia otra parte en todos los temas que pusieran en cuestión nuestro modelo económico individual y colectivo. Y es que, ahora más que nunca, si miramos lo que ocurre con un poco de perspectiva, se hace evidente que vivimos en una sociedad que prioriza el crecimiento económico y privado a todo lo demás, y este modelo ha fracasado; no da respuestas a una sociedad y un planeta en crisis y, si no intervenimos de modo inmediato corrigiendo nuestros errores, nuestra inacción nos llevará al colapso.

jueves, 20 de febrero de 2020

Plan de Ecologistas en Acción para evitar la destrucción de empleo por la transición ecológica

 
Para avanzar en el debate de las relaciones entre emergencia climática y trabajo, Ecologistas en Acción, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, ha realizado el informe Escenarios de trabajo en la transición ecosocial 2020-2030. El objetivo de este informe es explorar el vínculo entre el trabajo (y dentro de él, el empleo) y las emisiones GEI, y contrastar los resultados con el Plan Nacional de Clima y Energía (PNIEC). Para ello, ha desarrollado una modelización de tres posibles escenarios futuros.

sábado, 15 de febrero de 2020

Acerca de la jornada semanal de 4 días



Se está dando un debate social sobre la implementación de la jornada de 4 días a la semana. Entendemos que es una buena ocasión para hablar de repartir el empleo, por ello, nos hacemos eco de distintas informaciones sobre el tema, a través de estos enlaces:

sábado, 1 de febrero de 2020

Trabajar 6 horas, un derecho social para la conciliación

Extraído de: https://www.noticiasdenavarra.com/opinion/cartas-al-director/2019/12/16/trabajar-6-horas-derecho-social/1008899.html


Hace un años se llevó a cabo un experimento en una residencia de ancianos de la ciudad de Gotemburgo, donde los y las trabajadoras vieron reducidas sus jornadas laborales de ocho a seis horas diarias, sin que dicha bajada de horas repercutiera en su salario. El proyecto finalizó en 2016 con unos resultados que confirmaron una evidencia, menos horas de trabajo cristalizan en una mayor productividad, menos estrés y un mejor ambiente laboral.

Que trabajar menos horas es positivo para las clases populares y el planeta no solo queda avalado por un experimento peregrino sueco, sino también por diversos estudios científicos. Ahora bien, está claro, como se dictaminó tras el experimento, que dicha opción no es rentable, y no es rentable y aquí está el quid de la cuestión, porque este paradigma no es compatible con los intereses de los y las empresarias. Es en este punto donde, como dirían nuestras abuelas, podemos enunciar que vuelta la burra al trigo, es evidente que existe un conflicto/interés de clases por mucho que muchos lo quieran negar, y este conflicto solo tiene una salida, tanto para la clase trabajadora como para el planeta, establecer unos marcos de producción y de consumo que sean gestionados bajo criterios ecosociales y cooperativos.